No se trata de
creencia, ni tampoco de
ideología. No es cuestión de
simpleza o
complejidad, ni de
compostura o
elección. No se tiene en cuenta el
pasado o
presente, ni se mira por un posible
futuro mejor. Está basado en una
única verdad, aquella que nace desde el
mismo interior y contamina el mundo con
sabias palabras. Nace a partir de una
esencia hasta transformarse en
vida. Es un
camino, pero no una
opción. Es un
destino, pero no una
conclusión. Es
efímera pero
duradera, y
frágil pero
fuerte alimento. Es
sostén y
caída, luz de una sombra que contrasta la vida. Es
pura y
natural,
transparente y
esencial, tan
vital cómo el aire que se respira. Es una
metodología, una
salida. Es
pasión,
vida.....es
felicidad.