¿Qué es lo que debes o puedes hacer si la vida te da la espalda y el destino te deja de lado? La primera reacción ante éste tipo de causas es venirse abajo, porque, ¿quién no se desmorona alguna vez? Todos caemos, todos nos equivocamos, todos deseamos retroceder y cambiar algo que quizá si hubiera sido de otro modo no nos habría hecho sufrir algunas consecuencias, pero la vida, no es más que un libro de lecciones diarias abierto por la página adecuada en cada ocasión. La vida son obstáculos, caidas y golpes, pero todos aquellos con fines seguros. Hay ocasiones en las que las circustancias te hacen, de una forma u otra, madurar y cambiar por completo tu punto de vista. Conociendo se aprende, y aprendiendo se crece y madura. A veces siento que hay cosas que quizá, según a veces es mi impresión, hayan cambiado de una forma demasiado inesperada, y rápida, pero aún así las acepto. Acepto mis dificultades y mis defectos, al igual que admito que mis experiencias no han sido más que bajones de fuerza, de los cuales no puedo obtener (más allá de un mal trago), compostura ante la vida. Puede que sean una, dos, tres, cinco, siete o veinte veces las que caiga, pero se sumará una más a éstas las que me ponga de nuevo en pie. Todo es cuestión de propósito, de pensamiento y acto, de acción y reacción, de saber darse cuenta en el momento justo cuándo es la hora de poner en práctica tu ideología. La vida es sabiduría, es magia, es un don.¿por qué desaprovecharlo sufriendo?
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