Cuándo sientas una sensación nueva, sólo tienes que hacer una cosa: Agarra un papel y bolígrafo y plasmá tus sentimientos ahí, después, guárdalo, y pasado un tiempo vuelve a leerlo. De éste modo te darás cuenta, de la inmensa rapidez con la que tu propio pensamiento cambia.
Che muy buen consejo, lo voy a implementar.
ResponderEliminarÉsta que no soy yeta.
sabés que quiero un maría la paz la paz la paz con vos ?
te amo muchísimo